Un hombre iba en un avión. Por desgracia, se cayó. Por fortuna, tenía puesto un paracaídas. Por desgracia, no se abrió. Por fortuna, había un montón de heno debajo. Por desgracia, había una horca que sobresalía en el montón. Por fortuna, el hombre no cayó sobre la horca. Por desgracia tampoco lo hizo sobre le montón de heno.
No sé de quién es